
¿Por qué la violencia en México?
El 22 de febrero fue abatido Nemesio Osegera, alias “El Mencho,” líder de un cartel mexicano. La noticia de su muerte fue rápidamente difundida por medios de comunicación de todo el mundo, junto con fuertes imágenes de las represalias por integrantes del cartel. La impresión es de un México sin gobernabilidad.
Nadie niega que la situación es preocupante y que el gobierno frecuentemente parece ser superado por el crimen organizado. ¿Nos hemos preguntado cuál es la raíz de la violencia?
La desigualdad económica es la causa principal del narcotráfico. Las armas, la demanda de droga, el dinero y la incompetencia o negligencia del gobierno en turno estadounidense avivan el fuego de la violencia en México. El 75% del tráfico de armas es de Estados Unidos. Fabricantes y vendedores de armas venden impunemente sus productos a los carteles.
México sufrió un largo periodo de abandono social por parte de presidentes mexicanos educados en EE. UU. Los gobiernos neoliberales de 1982 a 2018 olvidaron al pueblo; millones de mexicanos se vieron obligados a emigrar a ciudades mexicanas o a EE. UU., y muchos se vieron obligados a unirse a algún cartel. El capitalismo voraz moldeó la economía mexicana. Los derechos se convirtieron en mercancía.
La descomposición de la sociedad en EE. UU. también contribuye a la violencia en México. El mercado estadounidense mantiene esclavizados a muchos de sus ciudadanos en trabajos de bajos salarios y sin prestaciones donde se sienten atrapados; éstos mismos trabajadores encuentran en las drogas una salida efímera de la realidad. Cada día vemos más gente sin hogar, viviendo y mendigando en las calles por toda la unión americana. México es vecino del mercado de droga más grande del mundo; que es también la economía más grande.
El gobierno estadounidense poco hace para combatir las causas reales de su descomposición social y de la drogadicción en su país. Se enfoca principalmente en medidas coercitivas, represión y cárcel. No se combate la raíz del problema. ¿Acaso la violencia en México le conviene a EE. UU.?
El territorio mexicano es inmensamente rico en recursos naturales; petróleo, minerales y tierras raras, estratégicas para el desarrollo de cualquier nación. El subsuelo mexicano pertenece a la nación; algunos de estos recursos fueron nacionalizados por López Obrador para garantizar el bienestar de la población.
En el 2018 México cambió el rumbo político; López Obrador sentó las bases de la cuarta transformación. En el 2024 México eligió a Claudia Sheinbaum para continuar con la transformación. La estrategia cambió; los recursos naturales que antes estaban a la venta, pertenecen nuevamente al pueblo.
Ya vimos y seguimos viendo lo que el gobierno de Estados Unidos es capaz de hacer por petróleo y otras materias primas. El imperialismo estadounidense ha saqueado históricamente a toda Latinoamérica; cualquier país progresista que difiera de los intereses de Washington es intervenido. Un país inestable y debilitado es más fácil de manipular en favor de las transnacionales. La violencia es solo la punta del témpano de hielo.

Why the violence in Mexico?
Translated by Claudia Pozzobon Potratz
On Feb. 22, Nemesio Oseguera, known as “El Mencho,” leader of a Mexican cartel, was killed. The news of his death spread quickly through global media, along with graphic images of the reprisals carried out by cartel members. The impression is one of a Mexico without governability.
No one denies that the situation is alarming and that the government often seems overwhelmed by organized crime. But have we asked ourselves: what is the root of this violence?
Economic inequality is the main cause of drug trafficking. Weapons, drug demand, money and the incompetence or negligence of the U.S. government in power fuel the flames of violence in Mexico. Seventy-five percent of all arms trafficking comes from the United States. Weapons manufacturers and dealers sell their products to the cartels with impunity.
Mexico endured a long period of social abandonment by Mexican presidents educated in the U.S. The neoliberal governments from 1982 to 2018 forgot about the people; millions of Mexicans were forced to migrate to Mexican cities or to the U.S., and many were pushed to join a cartel. Predatory capitalism shaped the Mexican economy. Human rights were turned into merchandise.
The deterioration of U.S. society also contributes to violence in Mexico. The U.S. market keeps many of its citizens enslaved in low-wage jobs without benefits, where they feel trapped; these same workers turn to drugs as a fleeting escape from reality. Every day we see more unhoused people living and begging on the streets across the United States. Mexico borders the largest drug market in the world, which is also the world’s largest economy.
The U.S. government does little to address the real causes of its social decay and drug addiction crisis. It focuses mainly on coercive measures, repression and incarceration. The root of the problem is not addressed. Does violence in Mexico perhaps benefit the United States?

The Mexican territory is immensely rich in natural resources: oil, minerals and rare earth elements (REEs) that are strategic for any nation’s development. Mexico’s subsoil belongs to the nation; some of these resources were nationalized by López Obrador to guarantee the population’s wellbeing.
In 2018, Mexico changed its political direction; López Obrador laid the foundations for the Fourth Transformation. In 2024, Mexico elected Claudia Sheinbaum to continue this transformation. The strategy shifted; the natural resources that were once up for sale now belong once again to the people.
We have seen, and now continue to see, what the U.S. government is capable of doing for access to oil and other raw materials. U.S. imperialism has historically plundered all Latin America. Any progressive country that differs from Washington’s interests is subjected to intervention. An unstable and weakened country is easier to manipulate in favor of transnational corporations. Violence is only the tip of the iceberg.
Juan A. Meraz es estudiante de español a tiempo parcial, con interés en la educación secundaria en la Universidad de Iowa. Vive en West Liberty y trabaja en construcción.
This article was originally published in Little Village’s April 2026 issue.

