College and Linn St in downtown Iowa City, October 2021. — Adria Carpenter/Little Village

He vivido doce días aquí

me levanto a las ocho

desayuno arepa

como si la arepa fuera fácil de conseguir

y no hubiera que pedir la harina en Amazon

me lavo el pelo todos los días porque la humedad no lo deja prosperar

lavo los calzones

el consejo es de mi mamá porque no hay lavadora en el edificio:

se baña, los lava, no se acumulan

me pongo los mismos tres calzones todos los días:

el que esté seco, limpio, ese va

tiendo la cama y barro:

es tan chiquita la casa que me demoro

lo mismo que se demora el agua en hervir en la tetera

quiero que parezca como si no viviera nadie

abro las ventanas

que entre un poco de luz

aunque no sea suficiente:

hay un árbol que se la queda toda

me despido de Pereque

el perro de peluche que tiene mi edad y llevo a todas partes

fue a Edimburgo, a Paris, a Madrid, a la casa de Diana en Holanda

ahora está en lo alto de la biblioteca como un dios que lo ve todo

abro la puerta en una competencia con las moscas:

un segundo y se entran

reviso que haya cerrado la puerta con seguro

dos

hasta tres veces

bajo los 25 escalones 

voy por la bicicleta

bajo, volteo a la derecha, voy hasta Gilbert, bajo, bajo, bajo, bajo, giro a la derecha en el semáforo antes del puente, paso el edificio de Biología, giro a la izquierda y al final, ahí está Phillips Hall

un compañero de clase le dice Phillips Hell

quizá no ha descubierto esa ventana por la que se ve el atardecer rojo como en una pintura realista

saludo a Violeta y a Karen

y de pronto ya es de noche

luego todo se repite

salvo el clima

hay días de 25, otros de 30, unos de 35

dicen que mañana será 38

lo dicen en Fahrenheit

100

y yo no entiendo

hago amigos estos días

también silencio

me enredo hablando inglés

estoy aprendiendo a pronunciar brewery inalienable 

descubrí que estaba pronunciando mal caffeine

el otro día se me enredaron los ojos:

me desperté y estaba viendo doble

ya fui al gimnasio

desde mañana, todos los días, menos los domingos, a las 10:00

Llevo doce días en esta ciudad

impronunciable para mi mamá que habla español

le enseño como a una niña de escuela

a i o wa

Hay días en que quiero ser mexicana

Julia DeSpain/Little Village

decir wey, esa morra

escucho a Karen en mi mente

lo dice con ganas        parece el cielo

aunque lo que más quiero decir es

chinga tu madre

lo aprendí en Casas Vacías el libro de Brenda Navarro

luego quiero ser argentina

pero sí sos boluda dice Sofía

y tiene razón        a veces soy tan boluda

y luego quiero ser española

venga, Cami   vamos a por ello

hasta hace un mes odiaba esa a atravesada

qué estorbo

pero entonces escucho a Violeta

y quiero usar el presente perfecto para todo

que he subido la foto a Instagram

me apetece

nos han invitado a una fiesta de disfraces

y quiero seguir siendo colombiana

escucho a Camila con su bumangués 

mucho gustame  calle la jeta

escucho a Javi con su costeño sincelejano

el verga atravesado en todas partes

yo les enseño el parce, vos qué 

y termino diciendo ese boludo, parce, chingatumadre, wey

Mónica Quintero Restrepo es estudiante del MFA en Escritura Creativa en Español en la Universidad de Iowa. Le interesa la poesía, la narrativa, el periodismo cultural y la pastelería. Es autora del libro de poemas Tal vez a las cinco. También tiene un alter ego: Camila Avril.

Mónica Quintero Restrepo is a student in the MFA in Creative Writing in Spanish at the University of Iowa. Her primary interests include poetry, fiction, cultural journalism and pastry. She is the author of the poetry book Tal vez a las cinco. Mónica also has an alter ego, Camila Avril.

Analysis by Claudia Pozzobon Potratz

He vivido doce días aquí” (“I’ve lived here for twelve days”)

This poem functions as a fragmented personal chronicle, documenting the speaker’s adjustment to life in a new city in the United States: Iowa City. Through a sequence of ordinary, almost mundane actions — making breakfast, washing clothes by hand, riding a bike to class — the speaker builds a sense of routine, even as she navigates cultural and linguistic displacement. The poem oscillates between humor and vulnerability, highlighting the awkwardness of living between languages, climates, and habits. The speaker’s relationship to objects (like a childhood stuffed animal) and spaces (the tiny apartment, the university building) reflects a deep longing for familiarity in an environment that constantly reminds them they are foreign.

Language itself becomes a site of struggle and adaptation, as the speaker stumbles over English words, measures temperatures in unfamiliar units, and teaches her own mother to pronounce “Iowa.” The poem captures the quiet but profound labor of belonging, where language, memory and daily survival all intertwine.

Hay días en que quiero ser mexicana” (“Some days I want to be Mexican)

This poem delves into the complexities of linguistic and cultural identity in the context of migration and transnational friendships. The speaker imagines herself adopting different Spanish-speaking national identities — Mexican, Argentine, Spanish and her own, Colombian — each evoked through iconic slang, accents and expressions. This playful desire to “become” someone else through language reveals the speaker’s sense of linguistic in-betweenness, where no single way of speaking fully captures who they are in this new transnational space.

The poem underscores how language is deeply tied to identity and cultural belonging, but also to power and humor. By borrowing expressions from friends, books and popular culture, the speaker pieces together a hybrid linguistic self — one that embraces contradiction and improvisation. This exploration of linguistic borrowing and reinvention reflects a broader reflection on migration, cultural adaptation, and the emotional complexities of feeling at home (or not) in one’s own language. Ultimately, the poem celebrates linguistic fluidity while exposing the deeper question of who we become when we cross borders, literal and linguistic alike.

Claudia Pozzobon Potratz es profesora de español como lengua de herencia en la Universidad de Iowa. Tiene más de veinte años de experiencia en la enseñanza de lenguas y de escritura en segundas lenguas.

Claudia Pozzobon Potratz is a visiting assistant professor of Spanish as a heritage language at the University of Iowa. She has been teaching languages and second language writing for over 20 years.

This article was originally published in Little Village’s April 2025 issue.