
La pandemia del Covid-19 está afectando de manera diferente a las familias y personas de bajos recursos económicos. Ocurre también lo mismo con la población inmigrante que vive en los Estados Unidos, especialmente con los inmigrantes indocumentados.
Los inmigrantes indocumentados contribuyen a la riqueza de los Estados Unidos y, al estado de Iowa en particular. Y en estos tiempos difíciles la gran mayoría está realizando trabajos esenciales (muchos son agricultores, otros cocineros, algunos encargados de limpieza, etc.), al igual que muchas otras personas, pero con la única diferencia de que no cuentan con documentación migratoria.
Sin embargo, los inmigrantes indocumentados están excluidos de la entrega de estímulos económicos federales. ¿Se puede dejar morir o empobrecer (una forma lenta también de morir) a un grupo de personas en razón de su estatus migratorio?
California dispuso en el mes de abril de este año un fondo de ayuda económica para la población inmigrante (independiente de su estatus migratorio) que haya sido excluida del seguro de desempleo y de la entrega de cheques de estímulo económico. La entrega de dicha ayuda fue a través de organizaciones sin fines de lucro y de caridad ubicadas en diferentes partes de California. Una medida similar no ha ocurrido en Iowa.
Sin embargo, muchas organizaciones sin fines de lucro y personas individuales expresaron su solidaridad hacia la comunidad inmigrante de Iowa. Por ejemplo, una de esas organizaciones que ayudó a los inmigrantes (independiente de su estatus migratorio) fue el Centro de Justicia Laboral de Eastern Iowa de Iowa City (Center for Worker Justice of Eastern Iowa). Ellos hicieron una campaña denominada “De mi casa a tu casa” (From My Home to Yours). Esta campaña consistió en motivar a aquellas personas que recibieron el cheque de estímulo económico, y que no lo necesitaban, a donarlo a las familias inmigrantes que sí lo necesitaran. Así muchas personas se sumaron a esta campaña y donaron el total o una parte de su cheque. También aportaron económicamente para esta campaña otras organizaciones e instituciones, tales como la Red Nacional de Jornaleros y la Ciudad de Iowa City. Según Mayra Hernández, organizadora comunitaria del Centro de Justicia Laboral de Eastern Iowa, lograron distribuir alrededor de $270,000 a más de 600 familias inmigrantes de Iowa―especialmente del condado de Johnson.
Si no necesita el nuevo estímulo de $600, considere donar a la comunidad de inmigrantes indocumentados. Así también podremos decir que aquí, en Iowa, “el pueblo ayuda al pueblo.”
This article was originally published in Little Village issue 290.

